Mis primeros pasos…

IMG_0244

Aquí estoy nuevamente retomando mi antiguo blog, creo que tengo más de 4 años que no escribía en él, ahora siento la necesidad de escribir en él y contar un poco lo que he realizado a lo largo de mi corta vida, mis sueños, mis tristezas y mis motivaciones.

Muchos de mis amigos me han animado para que escriba un libro sobre mi vida, jajaja no se que tan interesante pueda ser, pero lo que si pienso es, que si contando un poco por lo que he pasado, pueda ayudar a si sea a una persona ha valido la pena.

Este blog comenzó con la idea de proyectarme al mundo online! Manuel siempre me decía que debía tener una reputación online, y es por eso que hace unos años atrás decidí hacer mi blog con la idea de contar un poco sobre mi experiencia en marketing y atención al cliente, así que cuando leáis los post de marketing y atención del cliente no penséis que estoy loca.

Quien iba a pensar que el blog en unos años cambiaria por completo no?

Para los que no sabéis, me llamo Jennifer Calabrés, soy la única hija de mis padres Pepe Calabrés y Gracia Rojas, mi hermano mayor se llama José Antonio, yo le digo Jackie y gracias a él y a mi cuñada hermosa tengo una sobrina que se llama Maia.

Nací en un pueblo llamado Trujillo, esta en Venezuela, allí aprendí muchas cosas y fui sumamente feliz en aquel lugar, vivíamos en una casa en la montaña, y desde una de las terrazas de mi casa podíais ver el pueblo pequeñito, parecía las casas de un pesebre, de un belén! Ese Belén era mi pueblo! Trujillo!!!

Provengo de una familia de artistas, así que no era extraño que algo de eso debía heredar :p desde muy pequeña comencé a estudiar música y gracias al sacrificio de mis padres pude tener mi instrumento y comenzar a practicar el Violonchelo, comencé creo que a la edad de 6 años, porque mi primera clase fue en Kinder musical con la profesora Irma Monaca. Así que debía estar muy pequeñita.

Siempre me he caracterizado por ser muy constante en todo lo que me propongo, así que no era extraño para mis padres que practicara mi instrumento unas 4 o 6 horas al día, incluyendo los fines de semana. Para mis amigos era un bicho raro pero para mis padres era lo más preciado del mundo.

Gracias a esa dedicación, pude ser la cellista principal de la orquesta infantil de mi ciudad y luego la cellista principal de la orquesta juvenil del mismo pueblo. Gracias a los profesores José Luís Cegarra y Carlos Terán, pude postular para ser miembro de la Orquesta Sinfónica Infantil de Venezuela!

No fue nada fácil, tuve que estudiar muchísimas mas horas para poder entrar en esa orquesta, y recuerdo una vez que hablaba con mi padre, quizás tendría unos 10 años, le dije: Papa yo no voy a quedar en esa orquesta, no vez que yo soy de Trujillo, siempre nos dicen que somos los del pueblo y que las personas de las ciudades mas grandes son las que tienen mas oportunidades, están postulando todos los músicos del país! Que tengo yo de diferente?

Mi padre me miro, respiro y me dijo: Jennifer no importa donde vivas o el lugar donde estés, cuando uno tiene talento y confía en si mismo nadie podrá tapar eso, una estrella no deja de brillar ni aunque digan que ya se ha ido! Hija tu tienes un gran talento, y eso nadie lo podrá cambiar, confía en ti.

Esas palabras se quedaron grabadas en mi mente! Y sabéis que? Mi padre tenia toda la razón, hice todas las audiciones, y pase cada una de ellas, estuve en la Orquesta Infantil de Venezuela, viaje por muchas partes del mundo a representar a mi país.

No había nada mas gratificante que llegar a casa luego de unas largas temporadas fuera y recibir los abrazos de mis padres y de mi hermano! Luego corría a ver a mis perros y a mis gatos, y me tomaba unas pequeñas vacaciones de no tocar el cello quizás por una semana.
Pero llegar a clases y a la escuela de música quizás no era lo que esperaba…
Pero aun así, me sentía sumamente feliz por todas las cosas que había logrado, ya sabia yo que la vida me tenia preparado algo muy interesante.

El amor de mis padres y hermano siempre fue lo que me hizo seguir adelante.

Que no iba a dar yo por ver eso ojos llenos de orgullo y felicidad al verme llegar a casa, de contarle a todos sus amigos y familia todo lo que había logrado, todas las cosas que había pasado, todas las lagrimas que había derramado, pero todo eso SIEMPRE valió la pena.

Lo volvería hacer sin pestañar!

Gracias por darme una nueva oportunidad.

Jennifer